Ósmosis Inversa
Los sistemas de ósmosis inversa reducen eficazmente los niveles de contaminantes en el agua. Muchos de estos contaminantes son dañinos a las calderas de hoy. El agua permeada permite operar calderas a mayores presiones y con menor purga; lo cual aumenta la eficiencia energética de producción de vapor, minimiza el riesgo de daños y la cantidad de agua que se debe descartar a los sistemas de tratamiento.
Además de maximizar la vida útil de sus importantes membranas de ósmosis inversa, contamos con tecnologías de última generación que permiten reducir el rechazo y maximizar el permeado.
Los tratamientos se diseñan escogiendo los ingredientes activos más eficaces para combatir el ensuciamiento y obstrucción de las membranas sea por dureza, sílice, hierro, materia orgánica o problemas microbiológicos.